REALIDAD O FANTASÍA II

0 comentarios




Hasta pronto o hasta siempre, así termina mi primer relato.
Afortunadamente fue una hasta pronto, pasamos una semana hablando por wasap, hablábamos de todo un poco pero siempre terminábamos igual, recordando aquel encuentro, lo intenso y a la vez interesante que fue, ella terminaba cruzada (mojada) y yo empalmado, vaya desperdicio de momentos. Concretamos vernos un martes sobre las diez de la mañana, debía recogerla en el mismo lugar que la primera vez, nos dirigimos a un centro comercial y allí tuvimos una larga charla tomando una buen café en una de las terrazas. Hablamos un poco de todo, pero el tema que más se habló fue el del sexo en muchas variantes, algo que me encanta. Algo que no puedo remediar es hablar y conocer a la persona con la que estoy, saber de sus gustos, de sus fantasías, eso me lleva a implicarme mucho, siempre he pensado que dando mucho placer uno lo recibe por partida doble, por lo menos en mi caso. Notaba cierta excitación en ella, lo cual me confirmó cuando le pregunté, eso hacía que recordara algún momento del anterior encuentro y sinceramente, me estaba excitando igual o más que ella. Tras dos horas de conversación decidimos acercarnos a un hotel muy próximo a donde estábamos, los roces, las tocamientos con disimulo iban aumentando la temperatura, así estuvimos hasta llegar al hotel. Llegamos a recepción y tenía metida mi mano en el bolsillo del pantalón, estaba totalmente empalmado queriendo disimular un poco aquella situación.
Entramos en la habitación era amplia y con muy buena situación, abrimos la cortina de la ventana entrando un sol radiante y caliente, como lo estábamos nosotros, la dejamos abierta solo por una esquina, quedando con muy poca luz y toda ella natural, me gustaba el amiente. Olía a sexo por todos los rincones de la misma, las feromonas iban en aumento y los deseos de follar hizo que nos abalanzáramos el uno al otro, era tal el deseo que notaba cierta desesperación en ella, nos comíamos la boca con desesperación, apretaba fuerte su culo para que notara la dureza de mi polla, me mordía el cuello, la boca, la lengua, estaba totalmente desquiciada, apresuradamente yo me desabrochaba el pantalón, busqué su mano y la metí para que me sacara la polla, me masturbaba con fuerza. Con mis manos en sus hombros hice que se arrodillara, mi polla apretada fuerte en su mano y las succiones que me daba hacia que me subiera un fuerte calor por mi cuerpo, seguía chupando de ella tragándosela toda hasta la garganta, mi mano en su cabeza seguía los movimientos que ella hacía, su saliva cayendo, su boca caliente, sus manos acariciando mis testículos, algo que aún siento y recuerdo con cierta excitación cuando escribo. Su intención era beber mi leche, que se derramara por su boca, por su cuerpo, algo que estaba evitando yo a toda costa, mis intenciones eran otras, pero esa situación la quería disfrutar, me gustaba ver sus ojos inocentes comiendo de mi, de ellos salía una mirada de deseo que reflejaba lo mucho que estaba disfrutando.
La levanté y abrazado a ella la llevé hasta la pared más cerca que había, notaba su coño ardiendo sin quitarle las mayas que llevaba, quedándose entre la pared y yo le dí la vuelta apoyando sus manos en ella, bajé sus mallas y sus bragas apretando fuerte su culo con mis manos, levante un poco y metí mi polla en su ardiente y chorreante coño, empujé fuerte y noté como se elevaba cogiéndose a la pared, con mis manos en sus tetas y apretándolas fuerte notaba como se le salía el corazón, en cada empujón que daba sus gemidos iban en aumento, su acelerada respiración me impedía oír como me decía no parara, sus uñas raspaban la pared, en un momento pensé que se las rompía, estaba fuera de si como yo lo estaba, su flujo caliente empezaba a descender sobre mis testículos, eso hacía que le empujara fuerte levantándola por la cintura para que me sintiera más dentro de ella, sus uñas desgarraban la paren y sentía como le temblaban las piernas mientras oía largos gemidos, como digo yo, vendita música celestial, se estaba corriendo era algo que no podía desperdiciar el hacerlo los dos juntos, habíamos estallado, su coño emanaba esa preciosa mezcla de placer, de deseo, de desesperación mutua, había empezado una muy buena, lujuriosa y placentera tarde.
Nos quedamos en la misma posición durante largos segundos, saboreando tan delicioso momento empapados de tan agradable mezcla de fluidos. Nos incorporamos un poco nos miramos y empezamos a reír, sus palabras fueron:
-Eres muy cabrón.
Fue entonces cuando comenzamos a desvestirnos, no nos había dado tiempo hacerlo, la excitación era tal que no lo habíamos podido hacer antes. Mientras descansábamos del momento ella fue al baño dejándome tiempo para pensar en lo siguiente, los dos teníamos ganas de mucho más. Ya totalmente desnudos nos abrazamos y empezamos a besarnos otra vez, poco a poco, acelerando por momentos excitando otra vez nuestros cuerpos. En alguna de las conversaciones que habíamos mantenido durante esa semana, me comento algo que la excitaba y le encantaba. Por eso siempre hago tanto hincapié en la comunicación. Sabía que le excitaba mucho que le azotaran el culo, ya fuera con la mano u otro objeto, siempre con un cierto cuidado de no excederse. Pero eso no fue lo que hice, ya que estando en ese sitio podrían oír algo, así que empecé a pellizcar su culo, se retorcía cada vez que lo hacía, gemía en mi oído provocando que mi excitación fuera en aumento, mis pellizcos iban en aumento al igual que su deseo, debía de parar en caso de que fuera en exceso con solo decírmelo ella, le gustaba lo que le estaba haciendo, cuando pellizcaba encorvaba su cuerpo hacía atrás arrimando su coño a mi polla e introduciéndola entre sus piernas para sentirla. Así como estábamos la acompañé hasta el borde de la cama, inclinando su cuerpo levemente, su culo ardía al igual que su coño, solo deseaba que la follara, que le quitara tal ardor. Metí mi polla en su coño poco a poco, haciéndola sentir y desear, ella empujaba hacía mi introducirla, cosa que yo evitaba, acariciaba su coño con ella, así y sin prisas se la introduje hasta el fundo de su alma al tiempo que la levantaba levemente para que pudiera sentir más. Tras unos minutos así, le levante del todo sin sacar mi polla de ella y retrocedía hacia donde estaba mi chaqueta, allí guardaba algo que sabía le iba a gustar mucho, notaba en ella la excitación y la curiosidad de saber lo que iba hacer en ese momento, en una posición algo incomoda y agachándome un poco llegué alcanzar el bolsillo de la chaqueta sacando ese objeto que sin verlo y con solo oírlo ella ya sabía lo que era, sin dejar que lo viera y con mi polla dentro aún le cogí de los brazos y se los puse en la espalda, poniéndole las ya inseparables compañeras de juego, mis esposas, eso hacía que su excitación subiera todavía más, recostándola sobre la cama y cogiendo de las esposas empecé a empujar fuerte, sus gemidos inundaban aquella habitación, jamás había visto como se podía retorcer tanto alguien y al mismo tiempo arañarse en la espalda, era algo que mientras la follaba y pellizcaba el culo hacía con un deseo indescriptible, dejando su espalda totalmente marcada, viendo semejante espectáculo mi excitación subía por segundos, su coño emanaba flujo sin para, siempre he pensado que los culpes que le daba con mi cuerpo en su culo y semejantes gemidos serían oídos desde el pasillo del hotel, pero era algo que no me importaba. Finalmente un gemido desgarrador y la frase “me corro” hizo que la empujara más levantándola en cada movimiento, provocando que lo hiciera con ella, fue algo que difícilmente se olvida, como el deseo de alguien, el placer, y un grado de dolor puede llegar a tal excitación.
Incorporados ya los dos, procedí a quitarle las esposas, nos merecíamos una ducha y hacía el baño nos dirigimos, entre risas y besos entro ella primero invitándome a entra a continuación, fue placentero enjabonarnos mutuamente, esas caricias al hacerlo, el tacto de la piel mojada con el agua tibia, me sugirió algo que ya había hecho en alguna ocasión, cogí la cabeza de la ducha y se la arrime al coño, esa agua tibia la volvía a excitar, el plato de ducha era escurridizo al igual que sus paredes, así que con una mano se agarró a un asa que había en la pared y la otra a mi cuello con fuerza, mientras la presión del agua llegaba a su coño iba moviendo su cadera en círculos, notaba la fuerza de su brazo en mi cuello y abrazándola procedí a ir metiendo me dedo en su culo de forma muy suave, con los ojos cerrados tiraba la cabeza hacía atrás resonando en el baño sus gemidos, sus gozos, sentía el calor que emanaba su cuerpo, la fuerza con que agarraba, en algún momento pensé que arrancaría el asa de la pared, fluía el agua directa de su coño mezclándose con su flujo, la imagen ere digna de inmortalizar, tuve que agarrarla con fuerza mientras temblaban sus piernas incluso en algún momento llegó a doblar las rodillas, los numerosos orgasmos que había tenido hacían mella en ella, era multiorgásmica, mi debilidad, se abrazó fuerte de mi mientras descansaba y tomaba aire, me sentía satisfecho de que estuviera disfrutando tanto ya que es lo que me pretendía en cada encuentro, le quité el jabón que le quedaba y con mi mano acariciaba y lavaba las rojeces que se había producido un momento antes.
Después de secarnos, decidimos fumar un cigarro, abriendo la cortina y dejando que entrara el sol, al lado de la mesa había como un sillón empotrado en la pared, allí nos sentamos los dos, entre risas y charla estuvimos un rato relajados, atendiendo a los mensajes de wasap ojeando el face y dejando que corriera el tiempo.
Se estaba muy a gusto ahí, los dos desnudos disfrutando del sol que entraba por la ventana, aunque nuestro defecto era, que no podíamos estar mucho tiempo quietos, como decíamos a veces, somos dos bombas a punto de explotar.
La cogí de la mano y la acerque hasta mi, acariciando y pellizcando sus pezones, eso la excitaba mucho, veía otra vez la excitación en ella, apretaba sus tetas con fuerza moviéndolas en circulo, aún no estaba empalmado de nuevo, cosa que ella se encargo de hacerlo, tomando mi polla y acariciando la punta con su lengua, iba notando la dureza al tiempo que la introducía toda dentro de su boca, yo estaba en la gloria con el colorcito que da por esta fechas el sol y disfrutando de tan agradable vista, acogiéndola de las tetas de nuevo la invité a levantarse, sin moverme del sitio se sentó encima de mi restregando su coño en  mi polla, sintiendo la dureza de ella, muy suave y sutilmente se introdujo sola, sabía de sobra el camino, se abrazo fuerte y termino de sentarse sintiéndome dentro de ella, sus ligeros movimientos hacían que mi excitación fuera en aumento, apretaba con fuerza agarrándome de la cabeza mientras mordía su cuello, estábamos de nuevo en pleno éxtasis, levantaba mis caderas al ritmo que se movía, quería que me sintiera, sus movimiento eran cada vez más rápidos, los susurros diciendo que la follara mezclado con sus gemidos todavía los recuerdo, su cuerpo se iba hacía atrás mostrándome su cuerpo excitado apunto de explotar de nuevo, su flujo caliente se deslizaba de nuevo hasta mis piernas, vendito líquido, gimiendo decía que no parara se iba a correr. Dejando su cuerpo caer sobre mi la abracé con fuerza quedando los dos como estatuas suspirando. La levanté con cuidado y nos acostamos en la cama, uno al lado del otro semiabrazados, cerrando los ojos sentía como acariciaba mi rostro, con mi brazo la abrazaba sobre mi acariciando su espalda, fueron como unos quince minutos de relajación total, ella se llego a dormir. Cuando despertó intercambiamos algunas palabras y le propuse ir a comer algo y por supuesto a tomar esa cervecita después de cada esfuerzo, fueron cuatro horas con momentos intensos, momentos de caricias y momentos de total complementación sexual.
Ya otra vez en el centro comercial, estuvimos tomando esa cerveza junto con una hamburguesa, después de un rato conversando decidimos quedar para otro encuentro,

escribir otro párrafo de esta historia, aunque eso no depende solo de nosotros dos, sino de los que leéis esto. Ya de vuelta a su casa y como despedida nos dimos un fuerte abrazo y un beso, un hasta luego o un hasta siempre.



Publicar un comentario