Todo empezó una tarde, enviando una solicitud de amistad, al
poco tiempo me la concedió y tuvimos una amena pero corta charla.
A los pocos días volví a contactar con ella, como lo hago
con cualquiera, empezamos hablar de como nos había ido el fin de semana, ya que
era domingo por la noche, poco a poco fuimos indagando uno del otro, que nos
gustaba y que no, de alguna experiencias, así hasta que la charla fue subiendo
de tono, notaba la excitación con la que escribía, confirmándome mas tarde que
estaba mojada, eso me hacía excitarme, se me ponía muy dura, así que entre
calentones y palabras nos dimos el número te teléfono para vernos el día
siguiente por la tarde a tomar una cerveza.
Por la mañana contactamos por teléfono, pasando de tomar una
cerveza a quedar más pronto a tomar café y de tomar café a quedar para comer,
el deseo de conocernos nos llevo a adelantar esa cita casi a ciegas.
Después de recogerla en el sitio que concretamos, fuimos a
comer, a un lugar donde al lado había un hotelito. En la comida tuvimos tiempo
de charlar y conocernos, de hablar de BDSM, ya que ella era sumisa, cambiamos
opiniones y puntos de vista, fue una charla muy agradable.
Después del café decidimos pasar al hotel, estaba a 20 metros de donde nos
encontrábamos. Subiendo las escalaras ella lo hacía delante de mi, y yo la
miraba con deseo de follarla.
Ya en la habitación nos sentamos a un lado de la cama, y le
puse la mano en el muslo, desde ahí podía sentir el calor que desprendía su
coño, la excitación que había en ella.
Empezamos a besarnos y la tumbé encima de la cama, metiendo
mi mano por dentro del pantalón, quería sentir la palpitación de su coño, lo
húmedo y caliente que lo tenía, ardíamos los dos de deseos por desnudarnos,
sentir nuestros cuerpos y así lo hicimos.
La tumbé en la cama y recorrí su cuerpo con mi lengua, sus
pezones duros, su ombligo, hasta llegar a su palpitante coño, le pasaba la
lengua alrededor de el sin llegar a tocarlo, veía que su excitación iba
subiendo, poco a poco empecé a meter mi lengua hasta encontrar su clítoris,
empecé a mordisquearlo y a lamerlo, notaba el olor a excitación a deseo, primero
despacio e iba subiendo de intensidad, sentía como me introducía dentro de
ella, mientras notaba como ella subía su cadera, quería sentir mi lengua dentro
de su coño. Paré de repente y le dije que subiera encima de mi, quería que
notara mi polla toda dentro de ella, quería ver la cara de zorra que ponía
cuando la follaba, sentir su palpitación, su húmedo y excitado coño.
Empezó a moverse, a gemir, mientras le mordía los pezones,
tiraba de ellos hacia mi, se levantaba mientras se movía no podía parar de
hacerlo, sus gemidos eran cada vez más fuertes, con mis dedos tiraba de sus
pezones, retorcía sus tetas, cuando se corría, la levantaba con mis caderas,
con la polla dentro de su coño, para que la pudiera sentir más, moviéndome cada
vez más para acelerar su orgasmo, notaba como chorreaba todo sobre mi polla,
así se corrió dos veces, hasta que al final me corrí dentro de ella.
Sin dejar que parara de fluir su jugo le ordene algo….
-Pon tu coño sobre mi boca.
Note que se extrañaba un poco, no se si pensaba que después
de correrme iba a parar.
Se sentó sobre mi boca y metí mi lengua dentro de su coño,
apretando con mis manos sus muslos, su culo, apretándola hacia mi, que no
pudiera despegar su coño de mi boca, necesitaba sentir su clítoris dentro de mi
boca, poderlo morder, meterle mi lengua hasta lo más profundo, sintiendo la
palpitación de cada músculo, quería que se corriera en mi boca, cuando lo hizo
no dejaba que se levantara, acelerando el ritmo de mi lengua, acelerando su
placer, hasta que al final lo hizo.
Sin dejarla descansa, la puse boca abajo, le estiré los
brazos y me puse encima de ella, restregando mi polla sobre su culo, cerrándole
las piernas y metiéndola entre ellas para llegar a su chorreante coño, no
paraba de palpitar. Abrí un poco sus piernas y empuje fuerte, oí un fuerte
gemido de placer, llegue hasta el final de su excitado coño, la cogí del pelo y
levantando su cabeza, empecé a empujar con fuerza, en cada movimiento mío oía
ese gemido, notaba que subía su excitación al tiempo que le decía al oído todo
lo puta que era, era mi puta, empujaba cada vez mas acelerado y con fuerza
mientras mordía su cuello, quería que sintiera mi dominación sobre ella, quería
que notara la dureza de mi polla cada vez que la penetraba, puse mi mano en su
coño mientras la penetraba, buscando su clítoris, empecé con mi dedeo a tocarlo
y moverlo al ritmo que se la iba metiendo, oyendo cada vez mas fuertes sus
gemidos a la vez que más acelerados, soltó entonces un profundo y largo gemido.
Saque mi polla de su coño, la levante un poco y empecé a
buscar su culo, quería follarlo y ella lo deseaba, empecé a penetrarla poco a
poco, hasta que note que había entrado, le dí un fuerte empujón y note como se
elevaba su cuerpo cuando lo hice, resonó un gemido desgarrador en la
habitación, un gemido de dolor y placer, eso me excito mucho, la agarré con
fuerza de su largo cabello y empecé a empujar fuerte, la penetraba hasta su
alma, entones oí una frase que me llevó a la máxima excitación.
-Rómpeme en dos, fóllame hasta que caiga.
Así lo hice, en cada empujón que daba se oía ese grito
desgarrador, ese grito que me llevó a correrme dentro de ella.
Después de esto, nos fundimos en un abrazo, le dí la vuelta
y apoye su cabeza sobre mi pecho, quería que se sintiese protegida, serena, que
disfrutara del momento que habíamos tenido, cerré los ojos y acariciando su
pelo me quedé relajado tranquilo, fueron cinco minutos, que me pareció una
hora.
Sentía su olor a sexo, su deseo.
Empecé a acariciar su coño de nuevo, sentía como volvía a
palpitar, a humedecerse por momentos, notaba su excitación. Tumbado en la cama
se puso encima de mi, notaba sus latidos, empezó a bajar con su lengua, desde
mi boca, recorriendo mi cuerpo, hasta llegar a mi polla, empezó a lamerla
suave, bajando hasta mis testículos, masajeándolos, mordiéndolos, metió mi
polla en su boca hasta la garganta, notando su caliente boca la cogí de su
largo y rizado cabello, levantándola cada vez que se la tragaba, quería
follarle su boca, así lo hice llevando mi ritmo cogida del pelo, se puso de
lado sin parar de hacerlo, mientras con mi otra mano llegué a su coño, metiendo
mis dedos dentro de el, empujando hacia dentro cada vez que le subía la cabeza,
cada vez mas deprisa, notaba como se aceleraba como no podía chupar, no podía
respirar, masturbando su coño, oía sus gemidos con mi polla dentro de su boca,
era algo que me excitaba cada vez más, hasta que no pudo aguantar más y explotó,
mis dedos estaban impregnados de su flujo.
La levanté y la puse encima de mi, quería ver su cara de
zorra cuando la follaba, cuando la empujaba fuerte, en cada movimiento de su
cadera notaba su coño palpitando, empujaba fuerte hacia arriba para llegar a lo
más hondo de ella, notaba como iba a explotar de nuevo, le azotaba el culo con
mi mano mientras se movía, sonidos secos en el eco de esa habitación, eso la
hacía excitar más, le hacía llegar antes al orgasmo, para mi era algo que me
volvía loco, ver su cara de zorra, azotarle el culo, empujarla hacía arriba y
todo mientras veía como llegaba de nuevo al orgasmo.
Estaba fuera de si, le di la vuelta y le empecé a dar fuerte
por detrás, alternando su culo con su coño, cogiéndola de la cabeza,
introduciendo mis dedos en su boca, como si me chupara la polla, oía como me
decía que no parara, que la follara más, era mi puta y lo sabía, solo quería
oír ese gemido largo y profundo cada vez que llegaba al éxtasis, quería
correrme en su cara, pero era tal la excitación que no pude sacarla de su coño,
corriéndome dentro de ella.
Fueron tres horas, que me parecieron minutos, nos miramos y
sonreímos, había terminado la fiesta, había que salir de allí, pero con deseos
de volver con más tiempo,
se nos había hecho corto. La invite a tomar una cerveza, el
esfuerzo lo había merecido por ambas partes, pudimos hablar un rato más. Ya
llegado el momento la dejé cerca de su casa y nos despedimos, no se si con un
hasta pronto o hasta siempre, eso lo dirá el tiempo.


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